Presentaciones de La Enchilada Completa.

Presentaciones de La Enchilada Completa.
¡LLeven lana pa' comprarlo, no sean gachos! La dedicatoria y el monito corren por cuenta del autor.

30 junio, 2009

El Pescado original




Los candigatos del pueblo, una opción viable.

Para que los políticos que aspiran a cargos públicos se ganen la simpatías de los votantes y su confianza, van a tener que hacer mucho más que firmar sus compromisos ante notario público, pues nada garantiza que una vez electos cumplan con lo firmado, por lo que tendrían que firmar otro documento que los obligara a cumplir los compromisos del documento anterior, que los obligara a cumplir los compromisos del documento anterior, que los obligara a cumplir los compromisos del documento anterior, que los obligara a… Y así hasta el infinito. Y aunque dicen que papelito habla, en el caso que nos ocupa –que es tratar de conseguir que quienes solicitan nuestro voto nos cumplan o cuando menos nos dejen como estábamos– lo más prudente es recurrir a la sabiduría popular, que nos enseña que antes de comprar un auto usado debemos probarlo y revisarlo cuidadosamente, y antes de firmar un contrato debemos de leer las letras chiquitas y antes de comprometernos en matrimonio debemos solicitar la…

Prueba de amor
Antes de votar por él o ella, debemos corroborar la buena disposición del candidato(a) para defender nuestros intereses, trabajar por nuestro bienestar y, por qué no, complacer nuestros deseos, gustos y hasta caprichos, pues a fin de cuentas nosotros mantendremos al bueno para nada durante los tres, cuatro o seis años que dure su encomienda. La idea básica de este punto es que, a partir de ya, en vez de que seamos nosotros los que siempre se las demos a los candidatos (las papeletas con nuestros votos), sean ellos los que nos las den a nosotros (las garantías). Y por eso, antes de votar por nadie, ese nadie deberá tener sexo gratuito, seguro y gratificante, con una muestra aleatoria y representativa del electorado de su distrito. Un 10%, la puntita del padrón nada más, bastaría para que nos convenza de sus buenas intenciones.

Solicitud de licencia firmada
Como nada garantiza, sin embargo, que el candidato cumpla sus compromisos, así los haya firmado ante notario o jurado o ante la santísima virgen, los ciudadanos debemos contar con medidas efectivas de presión para poder traerlo a mecate corto durante su gestión. Una medida sencilla podría ser que el flamante diputado firmara de antemano su solicitud de licencia al cargo, misma que permanecería en poder de sus representados hasta el fin de su encomienda, pendiendo sobre su curul cual espada de Damocles, lista para llegar a la Cámara por fax –al mejor estilo de Muñoz Rocha– ante la menor desviación de la voluntad popular.

Reelección condicionada ilimitada.
La reelección ilimitada es el sueño de cualquier político que desee vivir sin trabajar. Nosotros lo podríamos hacer realidad, presionando para que se modifique la Constitución, a cambio tan sólo de que estos seres se comprometan a vendernos su alma a nosotros, y no a pelafustanes como Kamel Nacif o Carlos Salinas. Cierto: ellos tienen más dinero y más influencias que nosotros, pero nosotros tenemos lo mero principal, que son los votos para que accedan al paraíso del erario eterno. Y si se quedan ahí el tiempo suficiente, conseguirán solitos el dinero y las influencias que tanto desean.

Gatos de la ciudadanía
Una y otra vez hemos sido testigos de cómo, quienes ocupan cargos públicos, reciben órdenes de otros políticos, empresarios y delincuentes (valga la redundancia de tres bandas), y una y otra vez actúan como gatos de los poderosos. De hoy en adelante, quienes mendiguen nuestro sufragio deberán transformarse en gatos de la ciudadanía o candigatos del pueblo, que estén a nuestra disposición las 24 horas y los siete días de la semana; deberán contar con todos los accesorios que permitan que los ciudadanos podamos contactarlos en todo momento –celular, Nextel, iPhone, Blackberry, correo electrónico, cuenta en Twitter y Facebook– para que les demos instrucciones, podamos ordenarles que realicen una u otra gestión o que visiten su distrito para exponerles algún asunto de interés general, o nada más para platicar o chatear si necesitáramos desahogarnos o matar el tiempo. Si el candigato del pueblo que nos vendió su alma fallara en cumplir nuestras órdenes o se negara a responder a nuestro llamado, sería cesado ipsofactamente y reemplazado por alguien más cooperativo. Y si faltara a su compromiso de regresar a su distrito a consultar a la ciudadanía cada que se nos pegara la gana, tendría que pagarle el viaje – VTP, VTI all inclusive– a todo aquel representado que lo quiera ir a visitar.

Mi voto por tu dieta
Otra de las medidas que servirían para evaluar el nivel de compromiso del candigato del pueblo, sería su disposición a compartir su jugosa dieta y prebendas con sus votantes. Sugerimos someter al candigatillo de indias a un régimen de dieta mínima –dos o tres minisalarios al mes, no más– que podría ir aumentando en la medida en que aumente su productividad, y que lo que sobre se destine al combate a la pobreza en zonas marginadas de la demarcación, se reparta entre los niños de la calle, se use para comprar Hummers para rifar en las escuelas, etc. Los candigatos del pueblo que acepten esta cláusula, deberán hacer entrega previa de todos los cheques post fechados, para que no nos vayan a salir a la mera hora con que a Chuchito lo bolsearon.

Mi voto por tus güevotes
Todo mundo dice estar comprometido con el combate a la inseguridad, pero pocos se atreverían a demostrarlo. Para hacerse de nuestro sufragio, el candigato del pueblo tendría que, cuando menos, realizar una de las siguientes acciones heroicas:
A) Capturar al Chapo Guzmán, B) Capturar a los reos fugados del penal de Zacatecas, C) Desarticular una banda de secuestradores, D) Decomisar un cargamento de droga en tierra o en altamar, D) Meter a la cárcel a Ulises Ruiz, Carlos Salinas o Vicente Fox.

Finalmente, para asegurarnos de que nuestro candigato triunfe en las elecciones, habrá que hacer una cooperacha para ponernos a mano con Lucerito, Emilio Azcárraga y López Dóriga, y que apoyen de forma espontánea, entusiasta y desinteresada a nuestro gallo en horario triple A. Si no, tanto esfuerzo y tanto compromiso habrán sido en vano.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo me apunto a exigir mi prueba de amor a la vieja esa del partido verde que salio en los anuncios de la tele y en la revista jejeje... mamaasiiittaa!! asi si votaba por ella jejejeje. a guevo!!

Anónimo dijo...

NO pues... yo les pedia (sin albur) la prueba de los guevotes...

Jaja.. haber que tan machitos salian