Libro de La Enchilada Completa. Cómprenlo, no sean gachos.

Libro de La Enchilada Completa. Cómprenlo, no sean gachos.
9 de 10 epidemiólogos recomiendan la lectura de este libro como protección efectiva contra el virus H1N1.

09 julio, 2009

La mala del cuento



Acabo de terminar las ilustraciones para el nuevo libro de Vivián Mansour, "La mala del cuento", del Fondo de Cultura Económica. Está muy bueno, especialmente dedicado a las y los adolescentes. Ahí se los encargo, raza.

30 junio, 2009

El Pescado original




Los candigatos del pueblo, una opción viable.

Para que los políticos que aspiran a cargos públicos se ganen la simpatías de los votantes y su confianza, van a tener que hacer mucho más que firmar sus compromisos ante notario público, pues nada garantiza que una vez electos cumplan con lo firmado, por lo que tendrían que firmar otro documento que los obligara a cumplir los compromisos del documento anterior, que los obligara a cumplir los compromisos del documento anterior, que los obligara a cumplir los compromisos del documento anterior, que los obligara a… Y así hasta el infinito. Y aunque dicen que papelito habla, en el caso que nos ocupa –que es tratar de conseguir que quienes solicitan nuestro voto nos cumplan o cuando menos nos dejen como estábamos– lo más prudente es recurrir a la sabiduría popular, que nos enseña que antes de comprar un auto usado debemos probarlo y revisarlo cuidadosamente, y antes de firmar un contrato debemos de leer las letras chiquitas y antes de comprometernos en matrimonio debemos solicitar la…

Prueba de amor
Antes de votar por él o ella, debemos corroborar la buena disposición del candidato(a) para defender nuestros intereses, trabajar por nuestro bienestar y, por qué no, complacer nuestros deseos, gustos y hasta caprichos, pues a fin de cuentas nosotros mantendremos al bueno para nada durante los tres, cuatro o seis años que dure su encomienda. La idea básica de este punto es que, a partir de ya, en vez de que seamos nosotros los que siempre se las demos a los candidatos (las papeletas con nuestros votos), sean ellos los que nos las den a nosotros (las garantías). Y por eso, antes de votar por nadie, ese nadie deberá tener sexo gratuito, seguro y gratificante, con una muestra aleatoria y representativa del electorado de su distrito. Un 10%, la puntita del padrón nada más, bastaría para que nos convenza de sus buenas intenciones.

Solicitud de licencia firmada
Como nada garantiza, sin embargo, que el candidato cumpla sus compromisos, así los haya firmado ante notario o jurado o ante la santísima virgen, los ciudadanos debemos contar con medidas efectivas de presión para poder traerlo a mecate corto durante su gestión. Una medida sencilla podría ser que el flamante diputado firmara de antemano su solicitud de licencia al cargo, misma que permanecería en poder de sus representados hasta el fin de su encomienda, pendiendo sobre su curul cual espada de Damocles, lista para llegar a la Cámara por fax –al mejor estilo de Muñoz Rocha– ante la menor desviación de la voluntad popular.

Reelección condicionada ilimitada.
La reelección ilimitada es el sueño de cualquier político que desee vivir sin trabajar. Nosotros lo podríamos hacer realidad, presionando para que se modifique la Constitución, a cambio tan sólo de que estos seres se comprometan a vendernos su alma a nosotros, y no a pelafustanes como Kamel Nacif o Carlos Salinas. Cierto: ellos tienen más dinero y más influencias que nosotros, pero nosotros tenemos lo mero principal, que son los votos para que accedan al paraíso del erario eterno. Y si se quedan ahí el tiempo suficiente, conseguirán solitos el dinero y las influencias que tanto desean.

Gatos de la ciudadanía
Una y otra vez hemos sido testigos de cómo, quienes ocupan cargos públicos, reciben órdenes de otros políticos, empresarios y delincuentes (valga la redundancia de tres bandas), y una y otra vez actúan como gatos de los poderosos. De hoy en adelante, quienes mendiguen nuestro sufragio deberán transformarse en gatos de la ciudadanía o candigatos del pueblo, que estén a nuestra disposición las 24 horas y los siete días de la semana; deberán contar con todos los accesorios que permitan que los ciudadanos podamos contactarlos en todo momento –celular, Nextel, iPhone, Blackberry, correo electrónico, cuenta en Twitter y Facebook– para que les demos instrucciones, podamos ordenarles que realicen una u otra gestión o que visiten su distrito para exponerles algún asunto de interés general, o nada más para platicar o chatear si necesitáramos desahogarnos o matar el tiempo. Si el candigato del pueblo que nos vendió su alma fallara en cumplir nuestras órdenes o se negara a responder a nuestro llamado, sería cesado ipsofactamente y reemplazado por alguien más cooperativo. Y si faltara a su compromiso de regresar a su distrito a consultar a la ciudadanía cada que se nos pegara la gana, tendría que pagarle el viaje – VTP, VTI all inclusive– a todo aquel representado que lo quiera ir a visitar.

Mi voto por tu dieta
Otra de las medidas que servirían para evaluar el nivel de compromiso del candigato del pueblo, sería su disposición a compartir su jugosa dieta y prebendas con sus votantes. Sugerimos someter al candigatillo de indias a un régimen de dieta mínima –dos o tres minisalarios al mes, no más– que podría ir aumentando en la medida en que aumente su productividad, y que lo que sobre se destine al combate a la pobreza en zonas marginadas de la demarcación, se reparta entre los niños de la calle, se use para comprar Hummers para rifar en las escuelas, etc. Los candigatos del pueblo que acepten esta cláusula, deberán hacer entrega previa de todos los cheques post fechados, para que no nos vayan a salir a la mera hora con que a Chuchito lo bolsearon.

Mi voto por tus güevotes
Todo mundo dice estar comprometido con el combate a la inseguridad, pero pocos se atreverían a demostrarlo. Para hacerse de nuestro sufragio, el candigato del pueblo tendría que, cuando menos, realizar una de las siguientes acciones heroicas:
A) Capturar al Chapo Guzmán, B) Capturar a los reos fugados del penal de Zacatecas, C) Desarticular una banda de secuestradores, D) Decomisar un cargamento de droga en tierra o en altamar, D) Meter a la cárcel a Ulises Ruiz, Carlos Salinas o Vicente Fox.

Finalmente, para asegurarnos de que nuestro candigato triunfe en las elecciones, habrá que hacer una cooperacha para ponernos a mano con Lucerito, Emilio Azcárraga y López Dóriga, y que apoyen de forma espontánea, entusiasta y desinteresada a nuestro gallo en horario triple A. Si no, tanto esfuerzo y tanto compromiso habrán sido en vano.

Hombre Man 3D






18 junio, 2009

El Pescado original





Los partidos divertidos que hacen falta

Si algo queda claro en la víspera de esta elección es que la mayoría de la población no se siente representada por los partidos políticos existentes. Para atraer a los votantes a las urnas y combatir el abstencionismo, lo que tendría que hacerse es abrir el juego político y permitir a la ciudadanía crear sus propios partidos, que vayan de acuerdo a sus intereses, aficiones y necesidades. En otros países, como España, la ciudadanía ha generado un amplio abanico de opciones electorales, con partidos tales como el Partido Imaginario, que "está registrado, se presenta a las elecciones, elige candidatos. Pero ni existe ni quiere existir. Quiere ser imaginario para siempre, con políticas reales, pero sin intereses partidistas, que son mentira. Los intereses son siempre personales". La Unión de Cinturones Apretados pretende “atajar las miserias con seriedad cachonda”. Está dirigido a aquellas personas cuyas economías domésticas se encuentran en sus horas más bajas, y ofrecen un contrato electoral para que cada votante pueda reclamar si no se cumple lo firmado. El Partido del Karma Democrático basa su plataforma programática en cuatro principios fundamentales: 1. Promover el humor desaprensivo y el libre pensamiento en la vida. 2. Reivindicar el tapeo, las comilonas y las cenas como embrión auténtico de la participación ciudadana y de la democracia. 3. Favorecer por todos los medios democráticos el amor libre a fin de liberar las tensiones acumuladas en la población. 4. Conseguir la condonación de la deuda de los países llamados “del tercer mundo”. El Partido Pirata, que por cierto ganó un escaño en las pasadas elecciones del parlamento europeo, se anuncia así: “ Creemos que la cultura es un bien común, a cuyo acceso todos los ciudadanos tienen derecho. No consideramos delictivo el libre intercambio y participación colectiva en el disfrute de bienes culturales. Entendemos que el libre intercambio es una forma justa y eficaz de potenciar la distribución de la cultura”.

En Australia existieron o existen el Deadly Serious Party (Partido Mortalmente Serio), el Sun Ripened Warm Tomato Party (El Partido de los Tomates Tibios Maduros), el Party! Party! Party! (¡Fiesta, fiesta, fiesta!), y el Surprise Party (Fiesta sorpresa). En Canadá, creativos ciudadanos dieron vida al Rhinoceros Party of Canada (Partido Rinoceronte de Canadá), cuyo registro le fue arrebatado en 1993 y que renació como el Neorhino.ca en 2006; el Absolutely Absurd Party (Partido Absolutamente Absurdo) y el Party Citron (Partido del Limón), que pugnaba por una Canadá más agria. En las Islas Faroe existe el Hin Stuttligi Flokkurin‎, o Partido Chistoso. En Noruega se creó el Partido Político, que promovía una forma de democracia muy directa: en su plataforma se establecía que cualquier representante del partido que fuera electo para el parlamento tendría que votar por cualquier cosa que la gente quisiera que votara. Para averiguarlo, tendrían que hacer una encuesta en su sitio de internet sobre cualquier asunto que estuviera a discusión y en el que el partido estuviera involucrado. Afirmaban que si la gente votaba 70% a favor y 30% en contra de algún asunto, ellos trabajarían 70% a favor y 30% en contra de éste. En Suecia se fundó al Partido del Pato Donald; su plataforma se resumía en: “Licor gratuito y banquetas más anchas”. Inglaterra ha sido prolífica en partidos porlíticos poco ortodoxos: los británicos han creado el Mongolian Barbecue Great Place to Party (El gran sitio para fiestas del Mongolian Barbecue), el New Millennium Bean Party (El Partido del frijol del Nuevo Milenio, liderado por el capitán frijolito), el Partido de la Señorita Gran Bretaña y El Partido de la Iglesia del Elvis Militante, que en su irreverente plataforma cuela algunas demandas ambientalistas y contra las corporaciones. En Hungría tenemos al Magyar Kétfarkú Kutya Párt ( Partido del Perro de Dos Colas), que entre otras cosas promete a sus votantes vida eterna, paz mundial, un día de trabajo a la semana, dos puestas de sol al día (de diferentes colores), disminuir la fuerza de gravedad, cerveza gratuita y menos impuestos. Es, por cierto, la cerveza lo que al parecer más une a los ciudadanos y los impulsa a crear nuevos partidos políticos. En Canadá se fundó el Partido de la Cerveza de Barril de las Islas Prince Edward; en Noruega, el Partido de la Unidad Cervecera y en Rusia, Bielorusia y Polonia existieron distintas versiones del Partido de los Amantes de la Cerveza. Y fue este partido polaco el más exitoso de los partidos de broma, pues llegó a obtener 16 asientos en la Sejm (parlamento); fundado por el humorista Janusz Rewiński, tenía como objetivo promover que los polacos tomaran cerveza en vez de vodka para combatir el alcoholismo. Eventualmente, el partido se dividió en dos facciones: la de la cerveza grande y la cerveza chica, que terminaron incorporadas a partidos políticos más tradicionales.

En México ha existido durante décadas el Partido Único de Pendejos: el célebre PUP que, a pesar de contar con adeptos en todos los partidos, no ha conseguido ni registro ni representación formal en las Cámaras. Siguiendo el ejemplo de los países antes mencionados, México podría ser el semillero de incontables partidos políticos: El Partido de Dominó Cubano, el Partido del Domingo, el Partido de los Bebedores del Divino y Democrático Neutle, el Partido del Centro de la Ciudad, el Partido de la Inacción Nacional y el Puente Perpetuo, el Partido de Izquierda Fragmentaria, el Partido de la Urna de la Inmaculada Concepción, el Partido de Acceso al Financiamiento Público, el Partido Feminista Castrista de México, el Partido Anarco Reformista Extremadamente Moderado, el Partido del Enmascarado de Plata, El Partido de los Evasores del Fisco, el Partido de la Mediocridad Excelente, el Partido de la Mano Peluda, el Partido de la Influenza Porcina, el Partido de la Vitamina T y todos los etcéteras que a ustedes se les ocurran.

La Corporazzione porcina

06 junio, 2009

El Pescado Original

Modelos alternativos de Estado

Cada vez va quedando más claro que el nuestro no solamente es un Estado fallido, sino que además es un Estado en proceso de desaparición. La descomposición de nuestro Estado nacional ha llegado a tal punto que tratar reformarlo es como echarle dinero bueno al malo. Lo mejor sería aplicar el pensamiento creativo y el ingenio que nos es propio como pueblo para diseñar un nuevo modelo de Estado, práctico y funcional, en el que todos podamos vivir mejor, más seguros y más contentos. He aquí algunas opciones:

Narco-Estado.
Básicamente, el narco-Estado mexicano funcionaría más o menos como ya funciona ahorita, pero sin las trabas que le impiden desarrollarse y alcanzar su máximo potencial. Para empezar, la nación ya no estaría dividida en entidades federativas, sino en cárteles que controlarían territorios debidamente delimitados por una nueva Carta Magna, que sería respetada por todos los capos, sicarios y ciudadanos de a pie. Las secretarías más importantes ya no serían Gobernación y Seguridad Pública, sino Agricultura y Comunicaciones y Transportes; y la Secretaría de Hacienda dejaría de ser necesaria, pues los impuestos serían cobrados in situ por los grupos delictivos. El ejército regresaría a los cuarteles y las corporaciones policiacas a los cárteles. Los territorios y cárteles estarían unidos por un Tratado de Libre Comercio que privilegiaría el libre tránsito de mercancías (hacia el norte), y cada territorio generaría su propia riqueza, que distribuiría entres sus habitantes, en dólares o en especie. Los símbolos patrios experimentarían algunos ajustes:
El himno nacional sería sustituido por El jefe de jefes.
La bandera mexicana sería solo verde y blanco.
La religión oficial serían el culto a Jesús Malverde y el de la Santa Muerte.

Monarquía prehispánica.
Como todo tiempo pasado fue mejor, pues qué mejor que restablecer el pasado prehispánico y revivir el esplendor de aquellos tiempos de grandeza, de antes de que llegaran los españoles y lo echaran todo a perder. Lo primero que habría que hacer para tratar de recuperar el tiempo perdido sería ungir como gran Tlatoani a Cuauhtémoc Blanco, el único Cuauhtémoc digno del cargo que nos queda, águila que cayó de pie en el Chicago Fire y que nos salvará de no asistir al mundial de Sudáfrica. Después de restaurar la monarquía, lo siguiente sería prohibir de entrada el uso del español y decretar al náhuatl como lengua oficial (podemos todos aprenderlo en las oficinas públicas del gobierno del Distrito Federal). Como un segundo paso, el gobierno del DF, el municipio de Texcoco y el grupo Café Tacuba restablecerían la Triple Alianza, y emprenderían una guerra florida contra el resto del país, hasta recuperar todos los territorios del antiguo imperio mexica.
Se construirían dos enormes pirámides: una sobre la Catedral Metropolitana y otra sobre la Basílica de Guadalupe, con sus respectivos espectáculos de luz y sonido. Se ampliarían las instalaciones del juego de pelota de Teotihuacán, para que puedan caber tantos espectadores como en el estadio Azteca, y el antiguo juego de pelota sustituiría al balompié, que tantas decepciones nos ha dado históricamente.
Sería restablecida la práctica del sacrificio ritual, con la salvedad de que, en vez de sacrificar a bellas muchachitas en edad de merecer y a apuestos mancebos (que nos van a hacer falta para otras cosas), se le sacaría el corazón a todas las personas que aparezcan con regularidad en las secciones de sociales de los diarios y en las revistas de gente bien.
La nación, obviamente, viviría de los turistas que vengan a visitar el nuevo, enorme y exótico parque temático.

Telecracia
Los tres poderes de la unión serán Televisa, TV Azteca y Cablevisión. Al mejor estilo de The Truman Show, la vida cotidiana del país se convertirá en un inmenso reality show de ciento diez millones de habitantes, que será exportado al resto del mundo. Todos nos ganaremos la vida anunciando productos en nuestras camisetas, camisas y vestidos, al estilo de los jugadores de fútbol, y contaremos con contratos de exclusividad vitalicios con alguna de las televisoras, que además de fortuna, nos garantizarán cuando menos quince minutos de fama a lo largo de la vida. La Secretaría de Educación Pública será sustituida formalmente por la barra de comedias del Canal de las Estrellas, y La Hora Nacional por el noticiero de López Dóriga. El rating de cada uno de los habitantes será evaluado año tras año por un grupo de jueces –cantantes juveniles, productores de comedias y maestros de baile–, y los compatriotas que no convenzan serán expulsados del territorio nacional o vendidos a una cadena de televisión extranjera. Todos los hombres tendremos abdomen de lavadero y la inteligencia de Latin Lover, y todas las mujeres serán unas vampiresas anoréxicas, con chichis de silicón.

Estado No Muy Libre Asociado
Puerto Rico logró ingresar al primer mundo por la vía de la anexión a los Estados Unidos, recurso facilón, pero efectivo para salir del subdesarrollo sin tener que esforzarse para lograrlo. Como nosotros tampoco estamos haciendo ese esfuerzo, podríamos seguir el ejemplo de los boricuas, pero no asociarnos con los Estados Unidos –que ya van de bajada– sino con China, que va en ascenso, o con India, nación con la que compartimos la afición por el picante, las vestimentas coloridas y el caos.

Emiratos Árabes Mexicanos
Como en México lo único que crece –además de la pobreza y el número de mexicanos– es la fortuna de Carlos Slim, ya va siendo hora de que reconozcamos el esfuerzo y la tenacidad de este mexicano de excepción, y nos pongamos a sus pies. Para formalizar nuestra entrega, podríamos erigirnos en Emirato Árabe, nombrarlo jeque, sultán o rey, regalarle Pemex como muestra de buena voluntad, y rogarle que nos convierta en el Dubai de América del Norte (y de pasadita, podríamos pedirle que le baje a las tarifas telefónicas).

03 junio, 2009

Dos nuevas animaciones viejitas de Los Miserables

Salación



Negocito chino

02 junio, 2009

¿Qué es un diputado?



27 mayo, 2009

Los plastimiserables




Esta historieta la hice junto con los plasti moneros tapatíos, Erasmo y Jespe (hoy, Lupus Lord).

19 mayo, 2009

La Enchilada Completa: New york state of mind

La Enchilada Completa... ¡Porcina!

Moda porcina



15 mayo, 2009

El Chamuco 174: todo sobre el auténtico virus de la influencia. ¡Cómprenlo, no sean cabrones!

13 mayo, 2009

Los Audio Miserables



Antes de empezar con las animaciones para Milenio Televisión, realicé junto con Jorge Moch estos Miserables radifónicos. El proyecto no llegó muy lejos (bueno, se convirtió en dibujos animados) pero nos reimos hasta que nos dolió la panza grabando estas jaladas:

Pollos al Diesel


Serentata romántica


Tequila Timador


Jubilados en plenitud


Balance anual

11 mayo, 2009

¡El auténtico virus mexicano! CSG-88-2009.


Y este sí no nos lo quitamos ni con Tamiflú.

07 mayo, 2009

Cálculo integral



Animación viejita, a proposito de los video escándalos que amenazan con volverse a poner de moda.

05 mayo, 2009

Plasti Bilimbique



Esta chira versión en auténtica 3D (de plastilina) fue realizada por mi cuate Paquiro, monero del colectivo moneril de La Locha, de la hermana república de Culiacán. ¿Cómo lo ven?

04 mayo, 2009

Hombre Man vs los evasores virulentos




03 mayo, 2009

El Pescado Original

La maldición blanquiazul
Me parece que la teoría de la salación es la única explicación científica razonable para todo lo que nos está pasando como país. Puede ser la maldición
de la Malinche, que nos persigue desde la llegada a nuestras tierras de los primeros inversionistas extranjeros (“Se nos quedó el maleficio de brindar al extranjero nuestra fe, nuestra cultura, nuestro pan, nuestro dinero. Hoy les seguimos cambiando oro por cuentas de vidrio y damos nuestra riqueza por sus espejos con brillo”) o podría ser un mal de ojo que nos aventó el émulo de Tutankamón, Fidel Velázquez, antes de partir al más allá. La salación, curiosamente, empieza como tal con Salinas, el primer presidente abiertamente panista que ascendió al poder presidencial. Antes de que el primer chaparro pelón de nuestra historia reciente apareciera en escena, ahí más o menos la íbamos pasando, nadando de muertito en un mar de corrupción y demagogia, mecidos por oleajes inflacionarios de tres cifras, pero felices y satisfechos a nuestra manera.
A partir de 1988, la maldición blanquiazul empezó a causar estragos: nos embarcan con el TLC, se arman los plomazos en Chiapas con el alzamiento de los zapatistas, Luis Donaldo Colosio es ejecutado por varios asesinos solitarios, Ruiz Massieu es invitado a coordinar la campaña colosista en el otro mundo y, lo peor, otro prominente panista es ungido como candidato del PRI: Ernesto Zedillo Ponce de León. Ante la concertacesionada huida del jefe Diego y el pasmo de Cuauhtémoc Cárdenas, que se encontraba muy ocupado tratando de diferenciar la cerveza del sidral, Zedillo gana por default las elecciones y asciende al trono sexenal. No le tomó ni quince minutos quitar los alfileres con que estaban sostenidas las variables de nuestra economía ficción, y fue así como los mexicanos tuvimos el privilegio de protagonizar la primera gran crisis financiera global, conocida como el Efecto Tequila. Para proteger los ahorros de los dueños de los bancos, nos empujaron el Fobaproa, que todavía seguimos pagando con intereses sobre intereses. Ya sin nada que perder, el país reanudó con renovados bríos su marcha hacia ninguna parte, hasta que apareció un mesías no muy tropical, bigotón, ataviado con botas ¬–y con devotas¬–, que logró convencer a la mayoría de los mexicanos en edad de sufragar, de que le regalaran su voto a cambio de decirles todo lo que ellos quisieran escuchar. Una vez más, los astros se alinearon en nuestra contra, y mientras otros países en transición hacia la democracia contaron con líderes como Juan Carlos de Borbón, Nelson Mandela, Vaclav Havel y Raúl Alfonsín (si no nos ponemos exigentes podríamos incluir aquí hasta a Boris Yeltsin), nosotros tuvimos que soplarnos la errática conducción de un ranchero descerebrado, que le encargó el changarro a su señora durante los seis años de su gestión, mientras él se afanaba en llevar al país de vuelta a 1988 y en sentar las bases para que el país pudiera lograr con éxito la regresión al autoritarismo. Pero, como podemos localizar en el sexenio foxista el punto en el que la maldición blanquiazul entró en su fase superior, haremos un espacio para la memoria, recordando un Pescado Original del año 2005:
Estoy más convencido que nunca de que Vicente Fox, en algún momento muy temprano de su periodo de gobierno, fue víctima de un trabajito de brujería-mal de ojo o salación- que le hizo, o encargó le hicieran, alguien que envidiaba su éxito, su popularidad y su belleza latina. Muchas de los infortunios que le sucedieron pueden sin duda ser atribuidos a su propia inexperiencia y torpeza, pero otros no. Por ejemplo: es claro que la infortunada declaración de “No hay duda de que los mexicanos y las mexicanas, llenos de dignidad, de voluntad y de capacidad de trabajo, están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer allá, en Estados Unidos” es una triste conjunción de obnubilación, mal juicio y tacto de chivo con Parkinson en cristalería, pero el que Fox haya proferido semejante barbaridad en los días en que la secretaria de Desarrollo Social, Josefina Vázquez Mota, presentaba la Primera Encuesta Nacional sobre Discriminación… no puede ser solamente fruto de la casualidad. Una cosa es ser inútil, pero cuando te propones obtener un acuerdo migratorio amplio con los Estados Unidos y en vez de eso obtienes un muro doble de mil doscientos kilómetros, o cuando pretendes reunificar a las dos Coreas y al final de tu mandato las dejas a punto de una guerra nuclear, por fuerza tiene que existir un factor externo. Sostengo que ese factor es la salación, el mal de ojo, la brujería. Un caso famoso, similar al de Vicente Fox, fue el del ex presidente argentino Carlos Menem. La gente que atrae la mala suerte es conocida como gafe, malaje, ceniza o, siguiendo el término argentino, mufa. En Argentina, el ex presidente Carlos Saúl Menem está considerado como uno de los mayores mufas públicos. Entre muchas otras desgracias, se cita la muerte de uno de sus hijos, el abandono de su primera mujer, el fallecimiento de su médico personal y de varios de sus ministros (como aquel de Economía que sufrió un infarto a los cinco días de tomar posesión) y la dolarización del país que generó el desastre financiero de años sucesivos que aún padecen sus conciudadanos.
Durante su etapa como presidente, la selección de fútbol argentina no quería ni verlo en el campo pues nunca ganaba si él estaba presente. Para quitarse la mala fama, Menem asistió al partido inaugural del Mundial en el que Argentina partía como campeón frente a la débil selección de Camerún. El equipo americano fue incapaz de ganar al africano, y además fue eliminado de la competición poco después. Menem nunca volvió a presidir un partido de fútbol, pese a su afición personal a este deporte.
En el 2006, después de una elección tan desaseada que nos hizo extrañar a Manuel Bartlett en la Secretaría de Gobernación, y después de un cataclismo post-electoral que forzó a los partidos a iniciar una reforma electoral que logró convertir al IFE en una estrella más del Canal de las Estrellas, descubrimos que no todos los refranes son ciertos y que después de la tempestad a veces lo que viene es un maremoto. Desde que el pequeño continuador de la maldición blanquiazul ascendió ¬a la silla del águila –con dificultad y con la ayuda de unos banquitos¬–, las catástrofes se han sucedido unas a otras: la guerra contra el narco apresura la tijuanización del país entero, la Suprema Corte se transforma en la tremenda corte de Tres Patines, las selecciones nacionales de fútbol entran en un proceso irreversible de ratonización, el secretario de Gobernación se mata en un avionazo solitario, se nos viene encima un catarrito apocalíptico que derrumba al peso y al Producto Interno Bruto y, para acabarla de joder, a un par de días de que los obispos de la iglesia encomendaran al país al espíritu santo, el catarrito financiero muta en virus de influenza porcina y paraliza lo que quedaba del país. No hace falta que nos orine un perro para completar el cuadro, pues podemos estar seguros de que la maldición no terminará de azotarnos hasta que los panistas abandonen Palacio Nacional y se retiren para siempre a sus nichos en las catacumbas guanajuatenses. Así, en el 2012, mientras las dizque izquierdas se ocupan de ejecutar el sagrado ritual de la autodestrucción, iniciaremos un nuevo ciclo tricolor de 72 años, disfrutando de la paz y la seguridad que brinda una confortable dictadura perfecta, y volveremos a ser felices, una vez más, todos contra el PRI hasta el fin de los tiempos.


01 mayo, 2009

El culpable de la influenza porcina



Este pinchi chamaco es el culpable de la gripe porcina, y como se puede ver a simple vista, ¡No es mexicano!